Ermita de San Roque

Son muchas las leyendas que se cuentan en Burgohondo al referirse a San Roque, reflejo de las creencias populares, frecuentes en las zonas rurales de toda la geografía española.

Unos hablan de un pleito por el espacio que ocupa la ermita con el pueblo vecino, y tantos años rival, de Navaluenga.

La mayoría de las historias habla de una gran peste, la temida y devastadora enfermedad de siglos pasados, bajo cuyos efectos perecieron muchos habitantes del Valle del Alberche. Siendo que Burgohondo se libró, nadie de sus vecinos quedó contagiado, lo que sin duda se interpretó como intervención milagrosa del santo.

En conmemoración de aquel milagro se erigió la ermita y, desde entonces, se celebran grandes fiestas en su honor. Los hombres de los pueblos cercanos venían a pedirle salud, y cuentan que fueron muchos los que se curaron.