Carlos I

SIGLO XVI

En 1516 comenzó a reinar en España la casa de Austria, con el rey Carlos I, con cuya forma de gobernar estaban en desacuerdo algunos nobles y parte del pueblo castellano, originándose la Guerra de las Comunidades, en la que Ávila fue protagonista al organizarse en ella la Santa Junta de los Comuneros que, al parecer, contó entre sus filas con algún abad de Burgohondo.

En un extenso documento existente en el Ayuntamiento, fechado el 5 de noviembre de 1544, encontramos un pleito mantenido entre la ciudad de Ávila y los regidores y autoridades del concejo del Burgo sobre posibles irregularidades cometidas por estos, en relación con el aprovechamiento de pastos, arriendos, cobro de impuestos, tala de pinos, etc.

Una de las primeras noticias de este siglo, fechada el 25 de enero de 1503, es un convenio entre la Abadía del Burgo y el Concejo sobre la dehesa de la Aldehuela y apeo del Bosque, cedida para que aquella la guarde como suya "para toda caja y monte".

El 18 de marzo de 1535, Carlos I concede Real Providencia: Es una ejecutoria sobre Sadurnín de Adaja y carta de nuevo censo y condiciones del cabildo de Ávila a favor del abad y convento del monasterio de Ntra. Sra. del Burgo, sobre tierras de Riocabado.

Por otra parte, el episcopado se queja, a finales de siglo, de la usurpación de la jurisdicción eclesiástica por los abades del Burgo:

También hay en este obispado de Ávila una iglesia y abadía de los canónigos llamados de San Agustín, distante 5 leguas de la ciudad de Ávila y tiene usurpada la jurisdicción eclesiástica y espiritual de dicha abadía y todo su distrito, pretendiendo hacerla exenta de la jurisdicción del obispado de Ávila, sin título ni fundamento; huye el juicio eclesiástico y recurre al secular, con gran peligro de las almas de dicha abadía y distrito, que es refugio de los hombres malos desterrados del obispado. Sobre ello he litigado muchos años con grandes gastos y ahora prende el pleito ante el ordinario de Segovia por breve comisión.

SIGLO XVII

El obispado de Ávila y la colegiata-abadía de Burgohondo mantuvieron, desde principios de este siglo, largos pleitos, siendo famoso en 1606 el litigio entre el obispo y el abad sobre el uso de pontificales, al parecer indebido y ya restringido por el concilio de Trento.
En este siglo fue regidor de la abadía D. Diego de Arce y Reinoso. durante su mandato nunca se vendieron los granos más altos que las tasas. fomentó la austeridad, evitando el enriquecimiento de la comunidad, dejando las rentas de la dignidad abadial en 600 escudos de oro de cámara y la de los 6 canónigos en 60. Con el fin de restituir el verdadero espíritu cristiano, que de un tiempo a esta parte se estaba debilitando, remitió numerosos rosarios y catecismos, para que no disminuyesen la fe y la caridad.
Al ser la abadía de Burgohondo de patrocinio real, siempre gozó de protección monárquica, a cambio de que su comunidad religiosa velara por las familias reales, pidiera por sus ejércitos y diera gracias por los bienes y favores concedidos.
Así nos encontramos con una real Cédula de Carlos II, con fecha 28 de septiembre de 1678, con objeto de que esta abadía diera gracias a Dios por la victoria de las tropas españolas y la liberación de Mons, la toma de Mesina, el feliz parto de su tía la emperatriz, el cese del contagio de Murcia, etc.

 Orígenes de Burgohondo

 Siglos XII yXIII. Los  Privilegios del Heredamiento

Siglo XIV. Desavenencias de la Abadía y el Concejo

Siglo XV. Contencioso con El Barraco

Siglos XVI y XVII. Pleitos con el Obispado de Ávila

Siglo XVIII. Extinción de La Colegiata-Abadía

Siglo XIX. La Guerra de la Independencia

Siglo XX. El Escudo y la Bandera