Alfonso VI

SIGLO XII

Tras la toma de Toledo, en 1085, por Alfonso VI, comenzó la repoblación de la tierras del Alberche por gentes procedentes del norte, incentivadas por la concesión de derechos y privilegios, al tiempo que se iban construyendo ermitas, iglesias y monasterios en las proximidades de los núcleos de población.

En 1150 se levantó el monasterio de Valdeiglesisas, levantándose por auellas mismas fechas las iglesias de Santa María de El Tiemblo, Santa María de Tórtoles y, en Burgohondo el monasterio de canónigos regulares de San Agustín, confirmado al Obispo de Ávila en 1178, teniéndose constancia en 1196 de la compra de una casa para dicho monasterio.

Tras la fundación de este monasterio, el proceso de repoblación en torno suyo experimentó un gran crecimiento. Esta colegiata-abadía pasó a ser del Real Patronato, gozando desde el principio de numerosas prerrogativas, privilegios y exenciones, concedidos por reales cédulas, llegando a ejercer enorme poder civil y jurisdiccional sobre el concejo de Burgohondo.

Siglo XIII

En 1275 el rey Alfonso X el Sabio otorgó a Burgohondo Privilegio de Heredamiento, uno de los hechos de mayor trascendencia histórica para todos los lugares que constituyeron el concejo del Burgo. Dicho documento dice así:

Sepan cuantos esta carta vieren como, quedando nuestro señor el rey don Alfonso, a quién dé Dios vida e salud, vino a Ávila, e los omes buenos de los pueblos vinieron a él e mostráronle como algunas aldeas avía menguadas de términos para labrar por pan e pidiéronle merced que les mandase dar heredad en que pudiesen labrar e coger pan. E él por les hacer merced, tóvolo por bien e mandó a Fortún Alián e don Matheos e a Gil Velázquez fuésemos ver las aldeas e los que hallásemos que habían menester que les diésemos.
Nos, Fortún Alián y don Íñigo e don Matheos, e fuimos al Burgo del Hondo e hallámosla poblada en el pinar, en el lugar que era gran montaña, que no había de suyo heredamiento en que pudiesen labrar ni por vis, e, como quiera que nuestro compañero Gil Velázquez era finado e no podía ser en ello, dímosles este heredamiento, que es escrito en esta carta, en que labren pan: en Navamuñoz e Navalosa e Navatalgordo e Navalvado e Vavasanctamaría e Navaluenga con Valdebruña e Navalsanmillan y Navalendrinal con las Hermillizas.
E por esto sea firme e no venga en duda, nos, Fortún Alián y don Íñigo e don Matheos, posimos en esta carta nuestros sellos pendientes por testimonio.
Fecha la carta, sábado, primero día de junio, hera de mil e trezientos e treze(1).

El año siguiente, Alfonso X confirmó desde Ávila dicha concesión.

En 1293 Sancho IV confirma los heredamientos concedidos, amojonando sus límites para evitar apropiaciones indebidas:

E los de esta aldea sobredicha pidiéronnos por merced que, por razón que algunos que los embargan los heredamientos que son entre las navas sobredichas, que nos que los confirmásemos estos heredamientos sobredichos e que les diésemos mojones señalados por donde tuviesen estos heredamientos e que ge lo confirmásemos e defendiésemos que ninguno no ge lo embargase ni ge lo contrariase.

E nos, el rey don Sancho, por les hacer bien e merced e por que se pueble mejor el lugar, tovimoslo por bien e mandamos que lo ayan por estos mojones: somo de Nava de Sancta María como parte con Navalmoral, que da en somo de La Lobrega e en somo de Garganta de Sancta María; e por somo de las tierras e como da en Vacotes e como da en el Horno de Alta e como da en la Cabeza de Sant Petro e en la de Barvajedo e en la Serradilla e en La Cabrera e como da en Canaleja en rio fasta Santa Coloma.

E otorgámosles que ayan estos heredamientos para siempre por estos mojones sobredichos; e defendemos que ninguno no sea osado de pasar contra ello ni se lo embargare en ninguna cosa, a cualquier que lo hiciese pecharme y a la pena de los cien maravedíes susodichos, e a ellos a quien su voz tuviese todo el daño doblado.

E desto les mandé dar esta carta avierta e sellada con nuestro sello colgado de cera. Dada en Valladolid, veinte días del mes de mayo, hera de mil e treszientos e trenta e un años.

Yo, Diego Hernández, la fize escrevir por mandato del rey.

En 1297 Fernando IV vuelve a confirmar estos heredamientos.

(1) El calendario existente en Castilla hasta 1383, corresponde a la llamada era del César que comienza en el año 83 a de C., año en que Octavio decretó a España como tributaria de Roma, dividiéndola en tres provincias: Tarraconense, Bética y Lusitania. De aquí el desfase de 38 años entre una y otra era, que quedó unificado en el citado año de 1383.


 Orígenes de Burgohondo

 Siglos XII yXIII. Los  Privilegios del Heredamiento

Siglo XIV. Desavenencias de la Abadía y el Concejo

Siglo XV. Contencioso con El Barraco

Siglos XVI y XVII. Pleitos con el Obispado de Ávila

Siglo XVIII. Extinción de La Colegiata-Abadía

Siglo XIX. La Guerra de la Independencia

Siglo XX. El Escudo y la Bandera